La propuesta del Servicio Nacional de Salud (SNS) de extender los horarios de atención y ampliar los servicios en los centros de primer nivel ha generado rechazo en el gremio de enfermería de República Dominicana. Durante una rueda de prensa, el presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras (Asonaen), Mariano Suazo, expresó su preocupación por el impacto que esta medida podría tener en el personal de salud. Suazo insistió en que cualquier cambio en el modelo de atención primaria debe contar con la participación de los profesionales que trabajan en los centros, ya que son ellos quienes conocen las realidades y limitaciones de cada establecimiento.
El presidente del gremio también recalcó la necesidad de que las autoridades sanitarias abran espacios de diálogo con los trabajadores de la salud antes de implementar cambios de esta magnitud. Además, solicitó que se realicen evaluaciones exhaustivas sobre las necesidades y capacidades de cada centro, para garantizar que las modificaciones sean viables y no afecten negativamente al personal.
Ante las críticas, el ministro de Salud, Víctor Atallah, aclaró que la propuesta no contempla aumentar la carga horaria del personal actual, sino reforzar la plantilla para garantizar una cobertura más amplia. El SNS, por su parte, está desarrollando un diagnóstico nacional para determinar las necesidades de recursos humanos en los Centros de Primer Nivel y en los Centros Clínicos y Diagnósticos de la red pública. Este proceso busca fortalecer la atención primaria, acercar los servicios de salud a la población y reducir la presión sobre los hospitales de mayor complejidad.
Julio Landrón, director ejecutivo del SNS, explicó que este diagnóstico permitirá identificar las áreas con mayores carencias y priorizar la incorporación de médicos, enfermeras, odontólogos, bioanalistas y otros profesionales. Según Landrón, el fortalecimiento de estos centros facilitaría la ampliación de servicios durante fines de semana y otros horarios, mejorando el acceso a la atención médica para la población.
Sin embargo, la propuesta también ha encontrado resistencia en otros sectores médicos. El Colegio Médico Dominicano (CMD) y la Agrupación Médica Dominicana han expresado sus objeciones, argumentando que cualquier reforma debe realizarse con la participación activa de los profesionales de la salud, para asegurar que las medidas sean realistas y sostenibles.