Un encuentro bilateral en Madrid entre el presidente Luis Abinader y la secretaria general de ONU Turismo, Shaikha Alnuwais, sirvió para trazar el rumbo del turismo dominicano rumbo a 2027, año en que el país será sede de la 27.ª Asamblea General del organismo.
Abinader destacó la oportunidad que representa el evento, de alcance mundial, para proyectar las fortalezas y diversidad de los destinos del país, promover nuevas oportunidades de inversión y servir de referente regional en sostenibilidad, innovación y desarrollo turístico. Al encuentro también asistió el viceministro de Turismo para la Cooperación Internacional, Carlos Peguero.
El presidente expresó su entusiasmo por recibir a los representantes del sector turístico internacional en un momento de fortalecimiento de la posición dominicana dentro de ONU Turismo, donde el país fue elegido para presidir la Comisión Regional para las Américas por dos períodos consecutivos.
La cooperación bilateral ya da frutos: el país y el organismo trabajan en la elaboración de la Política Nacional de Sostenibilidad Turística y la Estrategia Nacional de Sostenibilidad Turística, concebidas como proyecto piloto de alcance mundial, además de iniciativas en conectividad aérea, resiliencia climática, asistencia técnica y fortalecimiento institucional de los destinos caribeños.
Con cifras en mano, Abinader presentó a su interlocutora el panorama del sector. República Dominicana es el segundo destino turístico de América Latina, solo superado por México, y este año recibirá más de 12 millones de visitantes, cantidad que excede la población nacional de 10.5 millones de habitantes.
El presidente destacó además los incentivos fiscales, las facilidades para la inversión, las condiciones equilibradas para el capital nacional y extranjero, y el programa Burocracia Cero para agilizar los procesos administrativos y permisos. «Recibimos más de 5 billones de dólares en inversiones directas cada año. Y parte de eso va a turismo», afirmó.
Abinader cerró con una reflexión sobre los dos pilares del modelo: la hospitalidad de la gente dominicana, que consideró el mayor valor diferenciador del destino junto a sus playas, paisajes e infraestructura hotelera, y el papel estratégico del turismo dentro de la Meta RD 2036, que busca duplicar la economía, ya que el sector dinamiza la agricultura, el transporte, la construcción y las industrias proveedoras, generando empleo y demanda de bienes y servicios nacionales.