La Ciudad de Nueva York ha implementado un plan educativo obligatorio para los repartidores de aplicaciones de reparto, con el objetivo de mejorar su seguridad y derechos laborales. El programa «¿Repartes?», anunciado por el comisionado del Departamento de Transporte, Mike Flynn, aborda normas viales, manejo seguro de vehÃculos eléctricos, derechos laborales y gestión de baterÃas. Este curso, disponible en cinco idiomas, otorga un certificado digital que los trabajadores deben presentar a sus empleadores, como DoorDash, Uber Eats y Grubhub, quienes también están obligados a proporcionar equipos de protección como cascos y chalecos reflectantes.
La ciudad también lanzará una campaña intensiva de un mes para garantizar que los repartidores conozcan el programa y sus derechos. Además, el alcalde Zohran Mamdani y el Concejo Municipal trabajan en un paquete legislativo que incluye la obligación de que las apps entreguen datos detallados de cada viaje, la regulación de tiempos de entrega seguros y la ampliación de normas de seguridad para todos los vehÃculos de dos ruedas.
Los repartidores, conocidos como «deliveristas», han sido protagonistas de una de las luchas laborales más importantes en la economÃa digital. Aunque han logrado avances, empresas como Instacart, Uber y DoorDash han intentado frenar algunas de estas regulaciones, mientras que organizaciones como Los Deliveristas Unidos denuncian represalias, lo que ha llevado a la Propuesta Intro 1332 para proteger a los trabajadores de desactivaciones injustificadas.