Un año de dolor y lucha A casi un año del colapso de la discoteca Jet Set, que dejó 236 muertos y más de 180 heridos, la comunidad de Haina salió a las calles este domingo para exigir justicia. La marcha pacífica, organizada por el Movimiento Justicia Jet Set y los Haineros Dorados, recorrió el municipio hasta llegar al mural de los caídos, un homenaje a las 25 víctimas locales que perdieron la vida en la tragedia.
El mural como símbolo de resistencia El mural conmemorativo, pintado en una pared de casi 40 metros en el sector El Distrito, es un recordatorio visual del dolor y la pérdida. Con los nombres de los fallecidos y la frase “En memoria de nuestra gente”, la obra se ha convertido en un espacio de duelo y reclamo. Durante la marcha, los participantes depositaron flores y fotografiaron el mural, reafirmando su exigencia de que el 8 de abril sea declarado Día de Duelo Nacional.
Voces que no se callan El padre Rogelio Cruz fue claro al afirmar que “la justicia no se pide, se exige”, criticando la lentitud del sistema judicial y advirtiendo que la impunidad sería inaceptable. Patricia Ovalles, sobreviviente de la tragedia, compartió su testimonio con emoción: “Ese día volví a nacer”, recordando el caos y el dolor de aquella madrugada. Su presencia, junto a la de otros afectados, le dio un rostro humano al reclamo de justicia.
Un reclamo unificado Los manifestantes portaban pancartas con mensajes como “Presidente, queremos que se haga justicia” y “No murieron por azar: murieron por permisos, descuidos y silencio”, señalando la necesidad de una investigación transparente. Julio Berroa, líder de los Haineros Dorados, reiteró que la comunidad está “totalmente condolida” y que no cejarán en su lucha hasta que se establezcan responsabilidades.
El camino hacia la reparación La marcha concluyó con un llamado a las autoridades para que agilicen el proceso judicial y garanticen reparación para las familias. “El dolor no tiene dirección, pero la justicia debería tenerlo”, declaró un manifestante. La comunidad de Haina, unida en su dolor, dejó claro que no habrá descanso hasta que se haga justicia y que el mural de los caídos seguirá siendo un símbolo de su lucha.