Por Aquiles Rojas
NUEVA YORK. – El sociólogo y ambientalista dominicano, Yendry Espinal, residente en esta ciudad, hizo un llamado firme a las autoridades nacionales y municipales para que se impulse una verdadera planificación urbana y un modelo de desarrollo sostenible en el municipio de Puñal, provincia Santiago, una demarcación que —aunque ha experimentado un crecimiento acelerado— carece de servicios básicos esenciales para su población.
Espinal recordó que Puñal fue elevado a la categoría de municipio el 7 de abril de 2006, mediante la Ley 145-06, y que históricamente ha sido una comunidad rural con vocación agropecuaria. Sin embargo, explicó que en los últimos años el territorio ha sido impactado por la expansión metropolitana de Santiago y la instalación de importantes industrias, incluyendo parte de las operaciones del Aeropuerto Internacional del Cibao, lo que ha transformado la dinámica económica y demográfica de la zona.
“Puñal ha crecido sin una planificación responsable. Han llegado autoridades sin una verdadera visión municipal. Después de más de 17 años como municipio, todavía no contamos con un hospital para atender a los más necesitados, no existe un parque de recreación digno para las familias, no hay un mercado municipal para que los productores puedan vender sus cosechas, ni un juzgado de paz, ni un sistema cloacal funcional, ni una guardería pública, ni una funeraria. Muchas comunidades permanecen incomunicadas y la producción agrícola va desapareciendo poco a poco”, denunció Espinal.
El sociólogo subrayó que estas carencias afectan directamente la calidad de vida de los munícipes y profundizan las desigualdades sociales, especialmente en los sectores más vulnerables. A su juicio, la ausencia de políticas públicas coherentes ha limitado las oportunidades de desarrollo integral de la juventud y ha frenado el fortalecimiento del tejido productivo local.
No obstante, Espinal reconoció que existen importantes fortalezas que podrían convertirse en motores de progreso si se gestionan adecuadamente. Entre ellas citó la presencia de grandes empresas e instituciones que generan empleos y dinamizan la economía local, como el Aeropuerto Internacional del Cibao, la Zona Franca, la Cervecería Nacional Dominicana, el Hotel Hodelpa, la Junta Central Electoral y la Estación de Bomberos, entre otras.
“Estas infraestructuras representan una oportunidad extraordinaria para impulsar el desarrollo local, pero sin planificación urbana, sin creatividad, sin innovación y sin una visión clara de futuro, los beneficios no se traducen en bienestar colectivo. Cuando no se planifica correctamente, tampoco se delegan responsabilidades de forma eficiente, lo que termina generando improvisación, ineficiencia administrativa y prácticas nocivas que afectan la gestión pública”, puntualizó.
El articulista y ambientalista advirtió además sobre los riesgos ambientales y sociales derivados del crecimiento desordenado, señalando la necesidad de proteger los recursos naturales, ordenar el uso del suelo y garantizar un equilibrio entre desarrollo económico y sostenibilidad.
Desde la diáspora dominicana, Espinal afirmó que cada vez son más las voces que reclaman un cambio estructural en la forma de gobernar el municipio.
“Despierta Puñal. Necesitamos líderes con visión municipal, que defiendan los intereses de cada munícipe, que tengan sensibilidad humana y compromiso social, que acompañen a los más necesitados y que impulsen programas reales para crear oportunidades para nuestros jóvenes”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado a construir una nueva visión de desarrollo que promueva un crecimiento económico inclusivo, justicia social, planificación territorial, protección ambiental y fortalecimiento institucional, como pilares para garantizar un futuro digno para las presentes y futuras generaciones de Puñal.
“Es momento de apostar por un modelo de desarrollo local sostenible, que genere bienestar, empleo, seguridad y calidad de vida, Puñal tiene el potencial, pero necesita voluntad política, liderazgo responsable y participación ciudadana”, concluyó Espinal.