El conflicto en Irán ha revivido los fantasmas de la crisis económica de 2022, cuando el alza del petróleo y la depreciación del peso generaron presiones inflacionarias y fiscales en República Dominicana. Esta vez, el Gobierno asegura estar mejor preparado, con reservas internacionales sólidas y mecanismos de cobertura, pero el repunte del dólar a RD$60.30 y el petróleo a 77.8 dólares por barril ponen a prueba la capacidad del paÃs para evitar una repetición de los errores del pasado.
Lecciones de la crisis de 2022: Durante la guerra en Ucrania, República Dominicana enfrentó un aumento abrupto en los precios de los combustibles, lo que generó inflación y obligó al Gobierno a destinar más recursos a subsidios. En esa ocasión, la falta de un esquema de cobertura adecuado dejó al paÃs expuesto a la volatilidad de los mercados internacionales, afectando el poder adquisitivo de la población y la estabilidad macroeconómica.
Esta vez, el Banco Central y el Gobierno han implementado mecanismos de protección, como seguros contra la volatilidad del petróleo y reservas internacionales equivalentes a más de seis meses de importaciones. Según la vicepresidenta Raquel Peña, estas medidas permiten al paÃs ser menos vulnerable ante fluctuaciones externas.
Los desafÃos actuales:
- Presión sobre el tipo de cambio y la inflación: El dólar ha repuntado a RD$60.30, mientras que el petróleo supera los 77 dólares por barril, generando un efecto dominó en la economÃa. Según el economista Henri Hebrard, si el barril llega a 100 dólares, el Estado tendrÃa que destinar hasta 20,000 millones de pesos adicionales a subsidios, muy por encima de lo presupuestado. Esto podrÃa desbalancear las metas fiscales y generar inflación importada.
- Riesgo de estanflación: Si el conflicto en Irán se prolonga, República Dominicana podrÃa enfrentar un escenario de estanflación, con bajo crecimiento y alta inflación, similar al de 2022. Esto afectarÃa tanto a los consumidores como a las empresas, especialmente en sectores como el transporte, la energÃa y el comercio.
- Impacto en el sector empresarial: Empresarios como Iván GarcÃa, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), han advertido que el alza del petróleo y del dólar encarecerá la tarifa eléctrica y los costos operativos, reduciendo la competitividad de las empresas locales. Además, el aumento de los precios de la canasta básica afectarÃa el poder adquisitivo de la población.
¿Está República Dominicana preparada? Aunque el Gobierno ha demostrado una mayor proactividad que en crisis anteriores, con reservas internacionales robustas y mecanismos de cobertura, los analistas coinciden en que el verdadero desafÃo será sostener los subsidios sin afectar el equilibrio fiscal. Si el conflicto se extiende, el paÃs podrÃa verse obligado a revisar sus proyecciones económicas y adoptar medidas adicionales para proteger a la población.
Conclusión: República Dominicana ha aprendido de las crisis pasadas, pero el éxito de sus medidas dependerá de la duración del conflicto en Irán y de su capacidad para mantener un equilibrio entre protección social y sostenibilidad fiscal. Mientras tanto, el Banco Central y el Gobierno siguen transmitiendo un mensaje de tranquilidad, aunque el tiempo dirá si estas acciones son suficientes para evitar una nueva crisis económica.