La NASA marcó un hito histórico este jueves al completar la primera evacuación médica de la Estación Espacial Internacional (EEI), tras el regreso anticipado de la misión Crew-11 debido a un «problema de salud grave» de uno de sus miembros. La cápsula Dragon de SpaceX amerizó sin contratiempos frente a la costa de California, y los cuatro astronautas —Mike Fincke, Zena Cardman, Kimiya Yui y Oleg Platonov— fueron trasladados a un hospital en San Diego para evaluaciones. Aunque la NASA no reveló detalles sobre la condición del afectado, confirmó que todos están en «buen estado» y que la misión fue un éxito.
El regreso, originalmente programado para marzo de 2026, se adelantó para realizar pruebas médicas avanzadas en tierra, algo imposible en la EEI. Aunque la agencia aclaró que no fue una «emergencia», sí reconoció que fue un caso inédito en los 25 años de la estación. Los astronautas pasaron la noche en el hospital para garantizar su privacidad y recuperación, mientras la tripulación restante en la EEI asumió las tareas pendientes.
La evacuación no afectó los planes de la misión Artemis 2, que llevará astronautas a la órbita lunar el 6 de febrero. «Estamos preparados para operar en múltiples frentes», declaró el administrador Jared Isaacman, subrayando la capacidad de la NASA para manejar operaciones complejas. Mientras tanto, la agencia evalúa adelantar el lanzamiento de la Crew-12 para mantener la continuidad en la EEI.
El proceso de regreso fue ejemplar: la cápsula Dragon se desacopló de la EEI el miércoles por la noche y amerizó en el Pacífico sin incidentes. Los astronautas, entrenados para emergencias, siguieron protocolos rigurosos, incluyendo el uso de equipos de seguridad. «Estamos listos para lo inesperado», afirmó la comandante Zena Cardman, resaltando la unión del equipo. Este logro refuerza la confiabilidad de SpaceX y la capacidad de la NASA para gestionar crisis en el espacio.