
Un Dios que te acompaña El Salmo 23 es un recordatorio de que Dios no es un concepto abstracto, sino un Pastor real que camina contigo. Cuando David escribe «El Señor es mi pastor», está declarando que Dios es su protector, proveedor y guía. Esta misma promesa es para ti hoy: Él está contigo, cuidándote en cada paso.
Descanso y restauración En un mundo lleno de prisas, Dios te invita a descansar en Sus verdes pastos y a beber de las «aguas de reposo». Esto no es solo un descanso físico, sino una paz espiritual que viene de saber que Él está en control. Como dice Jesús: «Venid a mí, y yo os haré descansar» (Mateo 11:28).
Guía en cada decisión Dios no solo te da paz, sino que también te guía por sendas de justicia. Esto significa que, aunque no siempre entiendas el camino, puedes confiar en que Él te lleva por el mejor camino para tu vida. Tu parte es confiar y seguir; la de Él, dirigirte con amor.
Reflexión final: ¿En qué áreas de tu vida necesitas soltar el control y dejar que Dios sea tu Pastor? Hoy, entrega tus preocupaciones a Él y confía en Su guía.
Oración: «Señor, gracias por ser mi Pastor. Hoy elijo descansar en Tu provisión y seguir Tu guía. Renueva mi alma y dame paz en el camino. En Jesús, amén.»