La depresión es un enemigo silencioso que, según el Ministerio de Salud Pública, afecta a cientos de miles de dominicanos, aunque muchos casos permanecen sin diagnosticar. En el Día Mundial contra la Depresión, el psicólogo Dioscórides Paulino alerta sobre su capacidad para desestabilizar hogares enteros, especialmente cuando el afectado es un pilar emocional o económico de la familia. «No es solo tristeza; es una enfermedad que requiere atención urgente», advirtió.
Entre los síntomas más alarmantes, Paulino mencionó la pérdida de interés en la vida, la fatiga constante y los cambios drásticos en el sueño o el apetito. «Cuando estos signos persisten por más de dos semanas, es hora de buscar ayuda», dijo. El especialista también advirtió que, en hogares donde un adulto padece depresión, los niños pueden internalizar ese sufrimiento, reproduciendo conductas de apatía o desesperanza.
El experto subrayó que el tratamiento debe ser multifactorial: terapia individual, apoyo familiar y, en algunos casos, medicación. «La depresión no es culpa de nadie, pero sí es responsabilidad de todos actuar», afirmó. Además, recordó que factores como el estrés laboral, la soledad o enfermedades crónicas pueden desencadenar episodios depresivos, por lo que la prevención y la detección temprana son clave.
Paulino concluyó con un mensaje de esperanza: «La depresión tiene tratamiento, y con el apoyo adecuado, las familias pueden recuperar su equilibrio». Sin embargo, insistió en que el primer paso —y el más difícil— es reconocer el problema y romper el silencio.