La oficina de la DEA en República Dominicana reabrió este jueves tras un mes de cierre temporal, luego de que se destapara un escándalo de corrupción que involucró al exsupervisor Melitón Cordero. Cordero, de 47 años, fue arrestado el pasado 12 de febrero acusado de haber tramitado 119 visas fraudulentas, cobrando hasta $10,000 por cada trámite. Según las investigaciones, Cordero presentaba a los solicitantes como «informantes confidenciales» de la DEA, aunque en realidad no lo eran, lo que les permitía obtener visas para ingresar a Estados Unidos.
La embajadora de EE.UU. en República Dominicana, Leah Francis Campos, anunció que la reapertura se realizará bajo un nuevo liderazgo y con la implementación de auditorías internas para evitar futuros casos de corrupción. «El cierre temporal envió un mensaje claro: la corrupción no tiene cabida en el Gobierno de EE.UU.», declaró Campos, quien también aseguró que se tomarán medidas para restaurar la integridad y la confianza en los programas de la agencia.
El caso de Cordero ha generado preocupación en República Dominicana, donde la DEA juega un papel crucial en la lucha contra el narcotráfico. Cordero enfrenta cargos de fraude, tráfico de influencias y obstrucción a la justicia, y su primera comparecencia, inicialmente programada para el 6 de marzo, fue aplazada al 6 de abril debido a un cambio en su representación legal. Ahora es defendido por la abogada Mary Carpenito.
Las autoridades dominicanas han expresado su compromiso de colaborar con EE.UU. para garantizar que casos como este no se repitan. Sin embargo, el escándalo ha generado desconfianza en la población y ha llevado a cuestionar la efectividad de los mecanismos de supervisión dentro de la DEA. La reapertura de la oficina, bajo un nuevo liderazgo, busca restaurar la confianza y reforzar la cooperación entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico.