El ministro de Defensa de Rusia, Andréi Beloúsov, realizó una visita de inspección al puesto de mando de la agrupación de fuerzas Západ (Oeste) para evaluar la situación en Kupiansk, una ciudad estratégica en la provincia de Járkov. Durante la reunión, Beloúsov preguntó al coronel general Serguéi Kuzovlev si Kupiansk se encontraba en «modo de barrido», a lo que Kuzovlev respondió que toda la ciudad está bajo control de las tropas rusas, a pesar de los intentos fallidos de Ucrania por romper el frente en la zona.
Kuzovlev también informó que en diciembre, las fuerzas rusas liberaron seis localidades: Kúcherovka, Podoly, Kurílovka, Novoplatónovka, Boguslavka y Díbrova, sumando más de 155 kilómetros cuadrados de territorio recuperado. Actualmente, se están llevando a cabo operaciones militares en otras diez localidades para consolidar el control ruso en la región. Este avance se produce en un contexto donde el Ejército ucraniano enfrenta graves problemas, como deserciones, falta de tropas, escasez de armamento y agotamiento general, además de escándalos de corrupción que involucran a figuras cercanas al presidente Vladímir Zelenski.
La visita de Beloúsov a Kupiansk refleja la importancia estratégica de esta ciudad, que ha sido un punto clave en el conflicto desde su inicio. La consolidación del control ruso en esta zona podría tener implicaciones significativas en el desarrollo de la guerra, especialmente en el frente oriental, donde Rusia ha buscado avanzar y mantener posiciones clave para debilitar la capacidad operativa de Ucrania.