Detrás de la participación dominicana en la IX Conferencia Iberoamericana de Transporte hay una narrativa estratégica que el Gobierno de Luis Abinader ha construido durante los últimos dos años: posicionar a República Dominicana como el centro logístico del Caribe, y las cifras indican que la apuesta va en serio.
En el renglón portuario, el país ha recibido más de US$531 millones en inversiones públicas y privadas en infraestructura portuaria, y más del 65% de sus exportaciones viajan por mar, ventaja comparativa que el país pretende capitalizar con la modernización de sus terminales.
En el renglón aéreo, la inversión de US$700 millones en la reconstrucción de aeropuertos entre 2025 y 2026 transforma un sistema aeroportuario que ya mueve a millones de turistas al año, el principal motor de la economía dominicana.
El presupuesto 2026 respalda la estrategia con RD$73.881,7 millones asignados al MOPC, mientras el país arranca 2026 con un pipeline de proyectos portuarios, aeroportuarios e industriales que promete dinamizar la construcción.
La proyección internacional de esa estrategia también ha tomado otras formas este año: República Dominicana acaba de suscribir un acuerdo de servicios aéreos con Trinidad y Tobago para impulsar el comercio, el turismo y la inversión bilateral, concediéndose mutuamente derechos de sobrevuelo y aterrizaje. La exposición de Estrella en Valladolid se inscribe, pues, en una diplomacia de infraestructura que busca aliados, inversionistas y socios comerciales para el proyecto nacional de conectividad.
#HubDelCaribe #LogísticaRD #Turismo #ComercioExterior #Inversiones #RD